La rehabilitación de edificios se
per fila hoy en día como un sector
inmobiliario en auge, apoyado
por la Administración mediante
ayudas, que en muchos casos se centran
en la mejora de la vivienda y de la
accesibilidad mediante la rehabilitación
de zonas comunes.
Una de las mejoras más demandadas es
la instalación de un ascensor, que elimina
barreras arquitectónicas y mejora la calidad
de vida de los usuarios, apor tando
un valor añadido al inmueble. La instalación
de ascensores accesibles o practicables
conforme a la legislación vigente es
lo deseable, si bien las condiciones del
edificio y la necesidad, en determinadas
ocasiones, de no perder la esencia original
del edificio, pueden limitar el espacio
disponible.
Las implicaciones técnicas debidas a la
adecuación del edificio deben adecuarse
al cumplimiento del Código Técnico de la
Edificación, en aspectos tales como la
seguridad estructural, seguridad en caso
de incendio, protección frente al ruido y
ahorro energético. Cuando la seguridad
estructural puede verse comprometida, la
utilización de estructuras autoportantes
como la MP Estructura, evitan la aplicación
de solicitaciones dinámicas a la estructura
del edificio.
Por otro lado, la instalación de un ascensor
no sólo requiere del espacio físico
para el funcionamiento del propio elevador,
sino que también precisa de espacios
libres de seguridad en el hueco, así
como de espacios de trabajo en las zonas
de maquinaria. Conseguir los espacios de
seguridad y trabajo exigidos por la legislación
vigente suele ser un problema habitual,
siendo fuente de conflictos cuando
es necesario disponer de espacios privados
para poder encajar el nuevo ascensor.
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Las soluciones cuando los espacios son
insuficientes pasan por la necesidad de
realizar un análisis de los riesgos de la
instalación, para poder dar conformidad a
los requisitos de la Directiva de Ascensores
95/16/CE (Real Decreto 1314/1997).
La evaluación de riesgos da como resultado
una serie de medidas compensatorias
que deben garantizar la seguridad al
mismo nivel que la normativa vigente. Un
Organismo Notificado debe examinar la
idoneidad de estas medidas y emitir un
cer tificado de examen de diseño.
MP dispone de certificados de
diseño y soluciones patentadas que
permiten resolver de forma óptima las
desviaciones más comunes por foso
o huida de dimensiones reducidas.
Conforme a lo indicado, MP dispone de
certificados de diseño y soluciones patentadas que permiten resolver de forma
óptima las desviaciones más comunes
por foso o huida de dimensiones reducidas,
cuyos requisitos, de forma
general, pasan por la colocación de
dispositivos que garanticen los espacios
de seguridad cuando se detecta
el acceso a la zona peligrosa. En cualquier
otro caso, MP ofrece el servicio
de análisis de riesgos y tramitación del
certificado de diseño integrado dentro
del proyecto del ascensor.
Como novedad es impor tante saber
que durante este año está previsto que
entre en vigor la norma EN81-21, que se
ocupa de las desviaciones de la norma
EN81-1/2:98 más habituales en edificios
existentes, como es el caso de huidas y
fosos reducidos, la colocación de contrapesos
en su propio hueco o la reducción
de la altura del cuarto de máquinas o de
las puer tas de piso. Las soluciones implantadas
en el ascensor MP Ares están
orientadas al cumplimiento de esta norma
en cuanto a foso y huida reducida.
Ana Belén Piazuelo
Responsable de Normativa,
Patentes y Certificaciones.
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